Cuando hojeas una revista, no quieres pasar página y preguntarte si sigues viendo la misma casa. La repetición de colores es una señal visual que puede unir todo un espacio, un concepto al que los diseñadores suelen referirse como la historia cromática de una casa. Básicamente, si un extraño viera fotos de tu salón, cocina y dormitorio sin ningún otro contexto, querrías que pudiera decir que todo forma parte de la misma casa. Cuando eso no sucede, ese es el error de decoración más común en casa.

Unos cuantos años y trabajos después, sigo manteniendo la opinión de que tu casa necesita una paleta de colores coherente, y descuidarla es un error que veo que la gente comete constantemente.

El error de decoración más común en casa

Este sencillo truco puede marcar la diferencia entre una casa que parece caótica e inconexa y otra con un diseño profesional. He aquí cómo soluciona el error de decoración más común en casa:

Elige una paleta de colores variada

Aclaro que no estoy sugiriendo que decores toda tu casa con un solo color. Eso sería un poco exagerado, incluso para un verdadero minimalista. En lugar de eso, date cierto margen eligiendo una paleta de colores que abarque una variedad de tonos. Por ejemplo, limítate a una paleta de neutros con algunos toques de color, o elige una gama de tonos joya brillantes para cada espacio.

Reúne una gama de colores que se complementen y utilízala como punto de partida.

Consejo: si no estás seguro de cómo elegir los colores, busca una tela o una obra de arte que te encante y extrae de ella los colores para tu paleta.

Cambia los colores primarios y de acento

Que la combinación de colores sea uniforme no significa que todas las habitaciones tengan que ser iguales. Para crear algo de variedad dentro de la misma historia cromática, cambia dónde y cómo utilizas el color en cada habitación. Por ejemplo, puedes atreverte con paredes verde oscuro en el dormitorio, pero mantener los muebles y la decoración bastante neutros.

En el salón, en cambio, puedes mantener las paredes neutras e introducir el verde en los muebles o como acento en accesorios como cojines, jarrones con plantas y obras de arte. Utilizando diferentes tonalidades para los colores primarios y los acentos, cada habitación seguirá pareciendo fresca.

Piensa en familias de colores, no en tonos concretos.

Otro truco para que esto funcione es darte la libertad de no combinar todo exactamente. La silla verde azulado de tu dormitorio no tiene por qué combinar a la perfección con el cojín verde azulado del sofá. Si te centras en familias de colores (por ejemplo, azules, rosas, neutros cálidos, etc.) en lugar de tonos específicos, tendrás mucha más flexibilidad para cambiar las cosas de una habitación a otra.

Utiliza tu paleta de colores como guía a la hora de comprar.

Lo bueno de tener una paleta de colores para toda la casa es que elimina algunas de las conjeturas a la hora de comprar la decoración. Cuando tienes una paleta fija a la que ceñirte, elegir los colores de la pintura, los muebles, la decoración y otros acabados resulta mucho más fácil. Básicamente, dispones de un plano que te sirve de guía a la hora de tomar decisiones de decoración, lo que elimina muchas de las dudas que surgen al comprar para tu hogar. Utiliza la paleta de colores elegida como referencia a la hora de comprar: si algo no encaja en su historia cromática, es posible que no encaje bien en su hogar.